Lo que pasa es que tu creías que las palabras se las llevaba el viento, y yo sentía como me quemaban el alma.
jueves, 18 de agosto de 2016
La violencia de lo absurdo
Ninguna derrota es tan ultima como el fin ultimo de la memoria misma
como el dolor intermitente de leer a Poe a través de la apreciación no obvia
No me quedan fuerzas en este mantenerse vivo
en este sobrevivir constante
Yo me levanté pensando "listo, ya está, de este mar hay que salirse" pero nadie me explicó lo hondo ni lo frío. Nadie me explicó la logística del oleaje inmenso, nadie me explicó el silencio y la sordera donde solo cabía tu nombre.
Podría volver y aún así elegir tu casa como lugar del crimen, aun así elegiria tus palabras como dagas, tus mejillas como lugares donde estrellarse.
Que jodido es el asombro, el asombro de los filósofos, el asombro que no explica ni una inmensa variable del caos.
Y que terrible es aun más la decadencia de amanecer llorando sobre la certeza de tu alma tan inconmensurable e infinitamente lejos de la mía.
Owari
lunes, 27 de junio de 2016
Solo elígeme
Quería decirte que me eligieras
Qué tal vez no es la mejor idea. No tengo argumentos para decir que esta es la mejor decisión que puedes tomar, porque no lo sé. Lo único que sé es que si estuviésemos al revés yo sí te eligiria y tal vez esa no es razón suficiente, tal vez no lo vale, pero es lo único que tengo
Quiero que me elijas porque sé que te gusta viajar, sé cómo frunces tus labios cuando vas a reírte y también sé cómo frunces las cejas cuando algo que digo te molesta. Conozco cuál es el olor de tu cuello al despertar por la mañana y la textura de tu pelo en mis dedos. Sé que un día fuiste a buscar a la perrita del Vicente al veterinario porque nadie más podía, y te hiciste cargo de ella. Sé que un día saltaste un mesón para ayudar a una niña que estaba teniendo un ataque y que te subiste al caballo de la plaza Italia en una celebración. Sé que eres inteligente y graciosos. Que te gusta jugar a la pelota y ver documentales. Que a veces eres serio y frío pero que tus manos siempre están tibias al sostener las mías.
Quiero que me elijas porque hay tanto más que quiero saber sobre ti, cuál es tu color favorito y donde te gustaría estar en este mismo instante. Quiero saber qué es lo último en que piensas antes de dormir y cuál fue la última vez que sentiste pena hasta llorar. Quiero que me expliques cosas con términos médicos que jamás voy a entender y que compartas el vaso conmigo no importa que haya en su interior. Quiero que te enojes conmigo pero que me perdones, que me prepares un pan tostado con mantequilla a cualquier hora y en cualquier lugar
Quiero quedarme
Por eso elígeme
Por favor, elígeme
Owari
Qué tal vez no es la mejor idea. No tengo argumentos para decir que esta es la mejor decisión que puedes tomar, porque no lo sé. Lo único que sé es que si estuviésemos al revés yo sí te eligiria y tal vez esa no es razón suficiente, tal vez no lo vale, pero es lo único que tengo
Quiero que me elijas porque sé que te gusta viajar, sé cómo frunces tus labios cuando vas a reírte y también sé cómo frunces las cejas cuando algo que digo te molesta. Conozco cuál es el olor de tu cuello al despertar por la mañana y la textura de tu pelo en mis dedos. Sé que un día fuiste a buscar a la perrita del Vicente al veterinario porque nadie más podía, y te hiciste cargo de ella. Sé que un día saltaste un mesón para ayudar a una niña que estaba teniendo un ataque y que te subiste al caballo de la plaza Italia en una celebración. Sé que eres inteligente y graciosos. Que te gusta jugar a la pelota y ver documentales. Que a veces eres serio y frío pero que tus manos siempre están tibias al sostener las mías.
Quiero que me elijas porque hay tanto más que quiero saber sobre ti, cuál es tu color favorito y donde te gustaría estar en este mismo instante. Quiero saber qué es lo último en que piensas antes de dormir y cuál fue la última vez que sentiste pena hasta llorar. Quiero que me expliques cosas con términos médicos que jamás voy a entender y que compartas el vaso conmigo no importa que haya en su interior. Quiero que te enojes conmigo pero que me perdones, que me prepares un pan tostado con mantequilla a cualquier hora y en cualquier lugar
Quiero quedarme
Por eso elígeme
Por favor, elígeme
Owari
miércoles, 15 de junio de 2016
Clandestino
No habia escrito sobre la dicha de caer de nuevo entre tus lineas
En la clandestinidad de lo insensato decidí postergar mi amor propio, mi mesura
En aquel pasaje oscuro de in-decisión me frecuenta el recuerdo de tus labios
extraigo la alusión de tu cuerpo aferrado al mío
Pero no hay un jodido elemento en este trance que no haga de un mal habito desear que me elijas de nuevo, a cada instante.
Yo me deslizo aun por los bosques donde me hiciste pedazos, donde me construiste el ansia de no irse jamás
Pero esto no es tu culpa
Yo te perdoné las manos en mi cuello. Ambos sosteniendo el vaso que nos llevaría al desastre.
Te perdoné tus ojos sobre mis ojos, mis palabras girando paralelas al juicio
Te perdoné la risa en medio del delirio, tus piernas temblando en ese desastre eterno
Lo que me molesta es que aun cabe tanto dentro de este palpitar
Hay tanto espacio en este tic tac de horas, calendarios necios, que no me induce sentarme a esperar tu intermitencia, tu misterio
tu andar clandestino
porque tus adjetivos ocupan y desocupan y coronan de palabras este escrito
Y lo hacen tuyo, como todo lo que dejaste cuando me desvestiste
y sembraste en mi la irrealidad de tu nombre
(Que más)
Owari
En la clandestinidad de lo insensato decidí postergar mi amor propio, mi mesura
En aquel pasaje oscuro de in-decisión me frecuenta el recuerdo de tus labios
extraigo la alusión de tu cuerpo aferrado al mío
Pero no hay un jodido elemento en este trance que no haga de un mal habito desear que me elijas de nuevo, a cada instante.
Yo me deslizo aun por los bosques donde me hiciste pedazos, donde me construiste el ansia de no irse jamás
Pero esto no es tu culpa
Yo te perdoné las manos en mi cuello. Ambos sosteniendo el vaso que nos llevaría al desastre.
Te perdoné tus ojos sobre mis ojos, mis palabras girando paralelas al juicio
Te perdoné la risa en medio del delirio, tus piernas temblando en ese desastre eterno
Lo que me molesta es que aun cabe tanto dentro de este palpitar
Hay tanto espacio en este tic tac de horas, calendarios necios, que no me induce sentarme a esperar tu intermitencia, tu misterio
tu andar clandestino
porque tus adjetivos ocupan y desocupan y coronan de palabras este escrito
Y lo hacen tuyo, como todo lo que dejaste cuando me desvestiste
y sembraste en mi la irrealidad de tu nombre
(Que más)
Owari
sábado, 9 de abril de 2016
De ti
Yo te miraba desde el borde de mi raciocinio hecho pedazos
La desgracia me caía como lluvia
Y como chucha te tapas de esa lluvia intermitente que llega para no irse jamás
Pero jamás es un término muy eterno
Y yo no quiero morirme de esto
De ti
Yo no quiero morirme de ti
Owari
La desgracia me caía como lluvia
Y como chucha te tapas de esa lluvia intermitente que llega para no irse jamás
Pero jamás es un término muy eterno
Y yo no quiero morirme de esto
De ti
Yo no quiero morirme de ti
Owari
domingo, 20 de marzo de 2016
Osadía
De tus ojos me he vestido dias de completa desnudez
Me he peinado con la idea de tus dedos torpes, de tus manos cálidas
Le he dado justicia al asombro de no saber qué piensas
Y me he ajustado al espacio donde deberia estar tu cuello, donde podrían estar tus silabas nerviosas
No ha amanecido desde la ultima vez que amoldamos
Y esta noche te espera en el trance del que salimos (y alguna vez entramos)
Tu ni te vas a enterar que desde este abismo los sueños te hacen dulce
[Abstracciones sobre el heroico lugar donde he decidido poner las creencias sobre ti]
Quiero empujarte desde donde has decidido instalarte
Y darte al menos lo que alguna vez fuiste a buscar
(Una y otra vez)
Owari
Me he peinado con la idea de tus dedos torpes, de tus manos cálidas
Le he dado justicia al asombro de no saber qué piensas
Y me he ajustado al espacio donde deberia estar tu cuello, donde podrían estar tus silabas nerviosas
No ha amanecido desde la ultima vez que amoldamos
Y esta noche te espera en el trance del que salimos (y alguna vez entramos)
Tu ni te vas a enterar que desde este abismo los sueños te hacen dulce
[Abstracciones sobre el heroico lugar donde he decidido poner las creencias sobre ti]
Quiero empujarte desde donde has decidido instalarte
Y darte al menos lo que alguna vez fuiste a buscar
(Una y otra vez)
Owari
martes, 15 de marzo de 2016
Recursos para la negación objetiva
Me duelen los ovarios igual o más de lo que me duele la certeza de haber soñado con misterio. La diferencia es que los ovarios se alivian con pastillas y autocompación, pero para misterio no hay nada, ni menos para la evidencia cataclíptica del sueño en que era tan bueno como en realidad no es bueno.
Me había estado preguntando cómo es que no había escrito sobre el antes.
Me enoja y me intriga el asombro justiciero que misterio impone en mi, como si admirara que sea un maldito y que querer escribirle es igual de valioso que no querer hacerlo y después hacerlo una y otra vez.
Escucho un reggaeton asqueroso mientras pienso la tal vez única vez que misterio ha sido bueno conmigo (estoy exagerando pero mi exageración es válida igual que el escribirle para después no escribirle)
Son las 5 de la mañana, no estoy tan en la ebriedad pero igual actúo con cierto ademán de borracho perdonable.
Estamos en la playa (irrelevante), no sé si misterio sigue ebrio (relevante), voy a la cocina y misterio está tostando un pan (relevante hasta cierto punto)
Me acerco y le digo que quiero uno pero no quiero uno en verdad, así es como asoma mi ademán de borracha perdonable. Misterio me dice "Yo te preparé uno"
Joder que no era cierto, por la cresta que no era cierto
Misterio come mucho
Misterio no había pensado jamás en hacerme un pan
Misterio me ve, cambia de opinión y decide darme uno de sus panes
Y así me siento la mujer más afortunada del jodido hemisferio sur, la mujer con el pan tostado con mantequilla más simbólico e idílico que podía haber en esa cocina.
No me como el pan simbólico e idílico, la ebriedad y la actitud de misterio tenían a mi estomago en otro continente
Pero en este continente misterio y yo estamos sentados en un sillón, son las 5 de la mañana y mi pan tostado con mantequilla simbólico e idílico yace en un mueble mientras nos besamos y pensamos que bailar Daft punk sería una idea brutalmente excepcional
Owari
Me había estado preguntando cómo es que no había escrito sobre el antes.
Me enoja y me intriga el asombro justiciero que misterio impone en mi, como si admirara que sea un maldito y que querer escribirle es igual de valioso que no querer hacerlo y después hacerlo una y otra vez.
Escucho un reggaeton asqueroso mientras pienso la tal vez única vez que misterio ha sido bueno conmigo (estoy exagerando pero mi exageración es válida igual que el escribirle para después no escribirle)
Son las 5 de la mañana, no estoy tan en la ebriedad pero igual actúo con cierto ademán de borracho perdonable.
Estamos en la playa (irrelevante), no sé si misterio sigue ebrio (relevante), voy a la cocina y misterio está tostando un pan (relevante hasta cierto punto)
Me acerco y le digo que quiero uno pero no quiero uno en verdad, así es como asoma mi ademán de borracha perdonable. Misterio me dice "Yo te preparé uno"
Joder que no era cierto, por la cresta que no era cierto
Misterio come mucho
Misterio no había pensado jamás en hacerme un pan
Misterio me ve, cambia de opinión y decide darme uno de sus panes
Y así me siento la mujer más afortunada del jodido hemisferio sur, la mujer con el pan tostado con mantequilla más simbólico e idílico que podía haber en esa cocina.
No me como el pan simbólico e idílico, la ebriedad y la actitud de misterio tenían a mi estomago en otro continente
Pero en este continente misterio y yo estamos sentados en un sillón, son las 5 de la mañana y mi pan tostado con mantequilla simbólico e idílico yace en un mueble mientras nos besamos y pensamos que bailar Daft punk sería una idea brutalmente excepcional
Owari
domingo, 18 de octubre de 2015
Purgatorio
Me entra la maldita poesía cuando caigo en el coma
el de los desesperanzados
el de los brutales domingos sin ti
el del simplemente no entender un carajo
Y tus ojos llenos de excusas
y tus manos sin respuestas
entran a mi alma que pide melisa para no irse al desborde
Llorar es también un acto de amor propio
No rogarte que me expliques tus ausencias es sensatez
Así la lógica de la desesperación entra fría por mis venas
y te busco donde solo quedan mis ganas de decirte algo terrible
y no hacerlo
porque te quiero
y así de jodido está el mundo.
Owari
el de los desesperanzados
el de los brutales domingos sin ti
el del simplemente no entender un carajo
Y tus ojos llenos de excusas
y tus manos sin respuestas
entran a mi alma que pide melisa para no irse al desborde
Llorar es también un acto de amor propio
No rogarte que me expliques tus ausencias es sensatez
Así la lógica de la desesperación entra fría por mis venas
y te busco donde solo quedan mis ganas de decirte algo terrible
y no hacerlo
porque te quiero
y así de jodido está el mundo.
Owari
sábado, 20 de junio de 2015
Confesiones arbitrarias (Tú)
No me escribas canciones si no te vas a quedar a hacerlas instante.
No te atrevas a crear tormentas de silencios que no son tuyos, que no te caben en el pecho, en los labios, en la razón.
Yo se que me quedé con tus poemas, pero me asomo a la dicha del desorden,
de las malas decisiones
y me arrepiento, y no miento,
del des-orden yo vengo y ahí fue donde te amé
No me digas que está bien el discurso de cuentos con historias que no eran tuyas.
No me mientas sonriéndole al espacio que existe entre nuestras dudas,
( nuestras manos queriendo inducir el roce)
No me contagies la enfermedad del silencio, de la lógica elocuente.
Porque yo sé que tú sabes mi amor, que las mascaras de insomnios nos pesaban en la mochila,
que perdimos los mismos trenes y nos mojamos con la misma maldita lluvia de junio,
que no parecía agua,
que no parecía pena,
parecía el fin de un instante que había sido eterno,
y nosotros nunca habíamos hablado de eternidad.
No me jodas, cariño con la Inmadurez de lo sensato
Que yo me he sentado a esperar oir tus cantos
Y lo sé, jamás pagué las mismas promesas del arte
Pero yo te escribí
Y de esas tumbas uno no se levanta.
Owari
No te atrevas a crear tormentas de silencios que no son tuyos, que no te caben en el pecho, en los labios, en la razón.
Yo se que me quedé con tus poemas, pero me asomo a la dicha del desorden,
de las malas decisiones
y me arrepiento, y no miento,
del des-orden yo vengo y ahí fue donde te amé
No me digas que está bien el discurso de cuentos con historias que no eran tuyas.
No me mientas sonriéndole al espacio que existe entre nuestras dudas,
( nuestras manos queriendo inducir el roce)
No me contagies la enfermedad del silencio, de la lógica elocuente.
Porque yo sé que tú sabes mi amor, que las mascaras de insomnios nos pesaban en la mochila,
que perdimos los mismos trenes y nos mojamos con la misma maldita lluvia de junio,
que no parecía agua,
que no parecía pena,
parecía el fin de un instante que había sido eterno,
y nosotros nunca habíamos hablado de eternidad.
No me jodas, cariño con la Inmadurez de lo sensato
Que yo me he sentado a esperar oir tus cantos
Y lo sé, jamás pagué las mismas promesas del arte
Pero yo te escribí
Y de esas tumbas uno no se levanta.
Owari
domingo, 29 de marzo de 2015
Rojo
No quería que vieras mi rostro como una interrogante
como un par de puntos suspensivos
Como el punto en la i que lleva tu nombre
Esto se salió de control cuando decidí que sería aceptable
Regalarte un par de letras mientras cocinaba ideas que me llevarían al fracaso
A tu mar de ojos profundos
A tus labios resbalándose en mi boca
A la idea de morir después de no querer lanzarme al mar contigo en un estado de histeria atroz
No quería que me vieras desnudar ideas macabras
Sacrificar los encantos de la duda
Soñar tus ausencias tan llenas de ti
No pretendía sumergirme en tus brazos deseando imposibles con sabor a triunfo
Y vaya que triunfos!
Y Yo me reí de haberme negado
De mis labios En tus labios [Diciendo que (no)]
Me reí de las desventuras de tu cuerpo haciendo milagros
Y supe tal vez ahí
en tu risa
en mi risa
Que sí quería
Y que sí
El mundo había vuelto a amanecer
Owari. (Volvimos)
como un par de puntos suspensivos
Como el punto en la i que lleva tu nombre
Esto se salió de control cuando decidí que sería aceptable
Regalarte un par de letras mientras cocinaba ideas que me llevarían al fracaso
A tu mar de ojos profundos
A tus labios resbalándose en mi boca
A la idea de morir después de no querer lanzarme al mar contigo en un estado de histeria atroz
No quería que me vieras desnudar ideas macabras
Sacrificar los encantos de la duda
Soñar tus ausencias tan llenas de ti
No pretendía sumergirme en tus brazos deseando imposibles con sabor a triunfo
Y vaya que triunfos!
Y Yo me reí de haberme negado
De mis labios En tus labios [Diciendo que (no)]
Me reí de las desventuras de tu cuerpo haciendo milagros
Y supe tal vez ahí
en tu risa
en mi risa
Que sí quería
Y que sí
El mundo había vuelto a amanecer
Owari. (Volvimos)
domingo, 19 de octubre de 2014
Embrollos del desconcierto temporal
No habíamos hecho referencia a la temporalidad
Pero estábamos ahí, haciendo como que las cosas podían mantenerse a través del espectro sombrío y a veces cálido del espacio.
Juro que pude imaginar la sonrisa de R cuando mis palabras volaron densas a él.
"¿Esto está sucediendo?"
Quise reírme y a la vez contemplar con valor la voluntad extinguida de nuestros pasos (que ahora juntos de nuevo parecían una falacia de buen gusto)
"No seas tan cruel conmigo, yo también voy a hacer como que tu me estás respondiendo"
R sí se había reído y no habíamos descubierto que el dolor irrepetible de los recuerdos también es una forma de reivindicar los logros (y los no tan logros)
Y al azar de las palabras, aquellas memorias parecían historias que valía la pena contar
"Aquella vez recuerdo que me abrazaste y yo te dije que no pasaba nada... No comprendía como funcionaba el mundo con las mujeres, era muy weón.... Pero todo salió bien."
Mis pensamientos se ablandaron como si hubiese estado amasando esencias que se habían conjugado
"Tal vez yo te estaba seduciendo" reí
"Es lo más probable, pero no lo comprendí, después de 4 años años vengo a ver esa luz"
Elogios profundos a la inutilidad ¿O no R?.
(Volver a escribir con la guardia baja, te doy esa)
Owari.
Pero estábamos ahí, haciendo como que las cosas podían mantenerse a través del espectro sombrío y a veces cálido del espacio.
Juro que pude imaginar la sonrisa de R cuando mis palabras volaron densas a él.
"¿Esto está sucediendo?"
Quise reírme y a la vez contemplar con valor la voluntad extinguida de nuestros pasos (que ahora juntos de nuevo parecían una falacia de buen gusto)
"No seas tan cruel conmigo, yo también voy a hacer como que tu me estás respondiendo"
R sí se había reído y no habíamos descubierto que el dolor irrepetible de los recuerdos también es una forma de reivindicar los logros (y los no tan logros)
Y al azar de las palabras, aquellas memorias parecían historias que valía la pena contar
"Aquella vez recuerdo que me abrazaste y yo te dije que no pasaba nada... No comprendía como funcionaba el mundo con las mujeres, era muy weón.... Pero todo salió bien."
Mis pensamientos se ablandaron como si hubiese estado amasando esencias que se habían conjugado
"Tal vez yo te estaba seduciendo" reí
"Es lo más probable, pero no lo comprendí, después de 4 años años vengo a ver esa luz"
Elogios profundos a la inutilidad ¿O no R?.
(Volver a escribir con la guardia baja, te doy esa)
Owari.
miércoles, 8 de octubre de 2014
Desdicha propensa al equilibro
¿Acaso debatir con el silencio no es acompasar las respuestas del alma?
Y es que las semifusas y las miradas no están de mi lado (yo no debería estar retomando los delirios)
Pero necesito que sepas que voy a odiarme por esto (espero soñar si, la osadía de esta luz intermitente)
Es como si vivieses en el Reino de lo aleatorio, cómo un tírano que se mueve entre tiempos remotos (mis tiempo remotos)
Debatamos de culpas que veamos nuestras.
Que yo no voy a volver. (es como si creyeras que la única forma de hacer esto idílico es ponerme a mi en el papel de acción)
Tu también te puedes mover
Y hacer como que aun tienes razones para abrir un par de puertas.
D me inculcó que no solo debemos elegir nuestros bandos, sino también, las guerras que se quiere (y está dispuesto) a pelear.
Owari.
domingo, 15 de junio de 2014
sábado, 14 de junio de 2014
Sin voz
Por la mierda
No nacimos para merecernos esto
Y yo lo sé, lo se mientras lloro, lo se mientras me baño, lo se mientras me baleo la cabeza intentando no odiar cada partícula de este presente absurdo,
Jodido, alimentado por el peso de no-sé-que-mierda, pero es un peso, porque no hay otra explicación a estas ganas de querer estar en el suelo
y de que el suelo se vuelva un hoyo,
y de que en ese hoyo esté todo,
menos la poesía.
Owari
No nacimos para merecernos esto
Y yo lo sé, lo se mientras lloro, lo se mientras me baño, lo se mientras me baleo la cabeza intentando no odiar cada partícula de este presente absurdo,
Jodido, alimentado por el peso de no-sé-que-mierda, pero es un peso, porque no hay otra explicación a estas ganas de querer estar en el suelo
y de que el suelo se vuelva un hoyo,
y de que en ese hoyo esté todo,
menos la poesía.
Owari
domingo, 6 de abril de 2014
Papel picado
Hay un hueco en mi corazón para aquellos que el equilibro no les importa si se están balanceando con gusto
Para la paradoja de querer tener memoria y no saber muy bien que hacer con ella (no hablemos de justicia, hablemos de amor)
Hay uno también para aquellos que hicieron de mis desventuras una suerte de gratitud cósmica
Para los que me sostuvieron con las manos lo construido (y lo destruido)
Hay un hueco en mi corazón para los que el diccionario les ajustició los poemas y les hizo patear a Borges al estante de los castigados.
Para los que hicieron de mi útero un jardín de flores nuevas
Hay un hueco también a los propensos al equilibro
a los que cuestionan al laberinto (sin saber salir de él)
A Whistler que se limitó a decir "Art Happens" (el arte sucede) lo cual equivale a admitir que el hecho estético es, por esencia, inexplicable.
Hay un hueco en mi corazón para esas piernas que se enredaron con las mías y me invitaron a un desvelo de risas en el fuego de los extraviados.
Y contrario a lo que se cree, uno si puede vivir con esto. Porque nosotros los ajusticiados somos como papel picado. Los huecos nos dan forma.
Owari.
Para la paradoja de querer tener memoria y no saber muy bien que hacer con ella (no hablemos de justicia, hablemos de amor)
Hay uno también para aquellos que hicieron de mis desventuras una suerte de gratitud cósmica
Para los que me sostuvieron con las manos lo construido (y lo destruido)
Hay un hueco en mi corazón para los que el diccionario les ajustició los poemas y les hizo patear a Borges al estante de los castigados.
Para los que hicieron de mi útero un jardín de flores nuevas
Hay un hueco también a los propensos al equilibro
a los que cuestionan al laberinto (sin saber salir de él)
A Whistler que se limitó a decir "Art Happens" (el arte sucede) lo cual equivale a admitir que el hecho estético es, por esencia, inexplicable.
Hay un hueco en mi corazón para esas piernas que se enredaron con las mías y me invitaron a un desvelo de risas en el fuego de los extraviados.
Y contrario a lo que se cree, uno si puede vivir con esto. Porque nosotros los ajusticiados somos como papel picado. Los huecos nos dan forma.
Owari.
jueves, 27 de marzo de 2014
Siempre tu serás
Si vuelves a mi,
será porque la yerba no quiere crecer.
Si vuelves a mi,
será porque las aves no quieren volar.
Si vuelves a mi, habrá que hablar.
Si vuelves a mi, habrá que hacer
que los cimientos se construyan ya,
habrá que hacer que la razón nos deje de ordenar,
habrá que hacer que des un poco más,
habrá que hacer que la inmortalidad
se haga verdad en nuestra piel. (...)
será porque la yerba no quiere crecer.
Si vuelves a mi,
será porque las aves no quieren volar.
Si vuelves a mi, habrá que hablar.
Si vuelves a mi, habrá que hacer
que los cimientos se construyan ya,
habrá que hacer que la razón nos deje de ordenar,
habrá que hacer que des un poco más,
habrá que hacer que la inmortalidad
se haga verdad en nuestra piel. (...)
(...)Si quieres volver, quiero saber.
Si quieres volver, vamos a ver
a que la tierra se puede besar,
vamos a ver a que el ayer se puede compartir,
vamos a ver que si no es, ya pronto lo será,
vamos a ver a que el cielo podremos abrir;
que ya no quiero llorar más.
(...) Si te vas de mi, ya llorarás.
Si te vas de mi, verás mi nombre
como un sueño entre la oscuridad,
verás las flores que en los campos se marchitarán,
verás que solas las esquirlas crecerán,
verás que pronto en tu pecho quedará
la inconsolable realidad.
miércoles, 26 de marzo de 2014
Osadía en Petrohué
Yo me acuerdo de F. Me habia regalado su armónica (habia un lago, y un volcán gigante) Y habiamos discutido siendo que nos acababamos de conocer (mis intuiciones se asoman de esa forma). Yo me acuerdo que F era bueno, pero yo era mala. Era tarde y todo el mundo estaba loco por estar loco. Pero F habia entendido mi vacío (no hablaremos de eso) y tocaba el djembé algo como así: tu tu tucutucutu tutut tucuc.
Mientras F tocaba el djembé yo me preguntaba si es que en ese estado me podría llegar a dar venrguenza mi inmoralidad, pero no, en ese momento mi moralidad era mucho más vergonzosa.
Mientras, F me habla de algo seccsual y yo me hago la loca. Uno se mete en problemas cuando desea los besitos de alguien más. (elcuerpitopitopito). Pero F era demasiado rico (Si le pregunto a 3 personas y me dicen que es rico, entonces es rico) Y yo estaba como esas niñas cartuchas que dicen:"Ay pucha es que no sé"
Pero resulta que siempre cuando se trata de inmoralidad el demonio se asoma y apareció C y nos trajo yerbita. F deja de tocar " tu tu tucutucutu tutut tucu" y recibe la yerbita y C se va como un angel caído del cielo (o demonio). De ahi no me acuerdo muy bien porque la yerbita estaba hardcore pero yo tenía presente que F era rico y era bueno y yo era todo menos cartucha. Y me acuerdo de unos besitos y de un lago y un volcán gigante.
Owari.
PD: Me acordé de F porque ayer tenía un mensaje en el que me decía cosas que no tenían que ver con djembé y yo me puse rojita.
domingo, 16 de marzo de 2014
Ya no sé ni que día es hoy
Yo no dejé que terminara el dia
sin crecer un poco
sin azotarme la cabeza intentando enmendar lo infinito
(infinito como yo no soy infinita)
Y tu sabes como mentimos los poetas
cuando creemos que todo se irá abajo
sin saber siquiera
Que dentro de nuestro poema
no hay techo ni suelo
(Ni tampoco donde sentarse)
Yo no dejé que terminara el dia
sin limitar lo corporeo
sin disgregar las hojas y los pedazos de ausencias
(que corrían por la casa como gatos furiosos)
Yo solo recuerdo a una sombra
que arranqué del piso
como un mapa
con los lugares donde cruzó mi llanto.
Owari
sin crecer un poco
sin azotarme la cabeza intentando enmendar lo infinito
(infinito como yo no soy infinita)
Y tu sabes como mentimos los poetas
cuando creemos que todo se irá abajo
sin saber siquiera
Que dentro de nuestro poema
no hay techo ni suelo
(Ni tampoco donde sentarse)
Yo no dejé que terminara el dia
sin limitar lo corporeo
sin disgregar las hojas y los pedazos de ausencias
(que corrían por la casa como gatos furiosos)
Yo solo recuerdo a una sombra
que arranqué del piso
como un mapa
con los lugares donde cruzó mi llanto.
Owari
jueves, 13 de marzo de 2014
Invierno envuelto en llamas
Ibamos a hablar de amor
de espasmos que contraen el vientre hasta desnudar el alma
de silabas que salen del cuerpo despeinando las sabanas
ibamos a hablar de ideas
que se mueven como peces y penetran los labios
que se incertan en los orbes de quienes sueñan despiertos
que se aplican en el papel a fuego lento
Ibamos a estrellarnos en los absurdos
a caer en fotogramas que perpetuan lo eterno
a sonreir en el espectro que la noche guarda
No estaba despierta cuando creí que hablaba de amor
yo soñaba que tu caerías en mis manos y me darías hojas que me hiciesen considerar lo inadmisible
Tal vez yo creía que miraba por la ventana en que te esperaba
en que deseaba escuchar tus pasos inquietos (odiseas menguantes)
en que recordaba el hueco en tu cuello
donde impartí roces y goces clandestinos
donde me bañé de tus labios y manos que hicieron del hambre un banquete feróz
donde tu cuerpo deseó al mío y nuestras lenguas hicieron caminos que llegaron al extasis
Tal vez yo creía que no me despertaría con ganas de reprochar al amor
y de leer a shakespeare un domingo por la mañana
intentando encontrar respuestas a preguntas intermitentes
Ay, que la vida no esperó nuestros llantos ni nuestras calmas
que nos trató como arena cuando hemos sido viento
que nos hizo borrar insomnios y hablar de amaneceres compartidos
Ay, que la risa nos curó los pasados, y los fotogramas malditos
Ay, de nosotros tan ingenuo
Ay de mi
Ay de mi
Owari.
Lo irremediable
De karmas y azotes yo aprendí a vestirme
Pero de esas cosas uno no se perdona
(Perdonar la carne con juicio no es facil)
No es que no pueda vivir encima de la memoria hostil
Yo quiero vivir
Y aqui tenemos acuerdos, epitafios mal escritos
que nos valoran los pasos (algo esencial en los oficios de espera)
Aqui tenemos túneles com historias que vale la pena escuchar
Pero estamos solos
y tenemos miedo
Owari
No queda más
Ines
Tú de los amaneceres con sabor a noche
considerando
frutos del cuerpo
ajeno
miradas que no saben de ver
Sos
más que una mascara
que en los días despierta
Furiosa
de manos y cantos
horrorizados
Lamentos del alma
tibia
de lagrimas que fueron robadas
Estamos siendo atravesados
por las bestias del delirio
No queda más
Tú de los amaneceres con sabor a noche
considerando
frutos del cuerpo
ajeno
miradas que no saben de ver
Sos
más que una mascara
que en los días despierta
Furiosa
de manos y cantos
horrorizados
Lamentos del alma
tibia
de lagrimas que fueron robadas
Estamos siendo atravesados
por las bestias del delirio
No queda más
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