Hay un hueco en mi corazón para aquellos que el equilibro no les importa si se están balanceando con gusto
Para la paradoja de querer tener memoria y no saber muy bien que hacer con ella (no hablemos de justicia, hablemos de amor)
Hay uno también para aquellos que hicieron de mis desventuras una suerte de gratitud cósmica
Para los que me sostuvieron con las manos lo construido (y lo destruido)
Hay un hueco en mi corazón para los que el diccionario les ajustició los poemas y les hizo patear a Borges al estante de los castigados.
Para los que hicieron de mi útero un jardín de flores nuevas
Hay un hueco también a los propensos al equilibro
a los que cuestionan al laberinto (sin saber salir de él)
A Whistler que se limitó a decir "Art Happens" (el arte sucede) lo cual equivale a admitir que el hecho estético es, por esencia, inexplicable.
Hay un hueco en mi corazón para esas piernas que se enredaron con las mías y me invitaron a un desvelo de risas en el fuego de los extraviados.
Y contrario a lo que se cree, uno si puede vivir con esto. Porque nosotros los ajusticiados somos como papel picado. Los huecos nos dan forma.
Owari.
Lo que pasa es que tu creías que las palabras se las llevaba el viento, y yo sentía como me quemaban el alma.
domingo, 6 de abril de 2014
jueves, 27 de marzo de 2014
Siempre tu serás
Si vuelves a mi,
será porque la yerba no quiere crecer.
Si vuelves a mi,
será porque las aves no quieren volar.
Si vuelves a mi, habrá que hablar.
Si vuelves a mi, habrá que hacer
que los cimientos se construyan ya,
habrá que hacer que la razón nos deje de ordenar,
habrá que hacer que des un poco más,
habrá que hacer que la inmortalidad
se haga verdad en nuestra piel. (...)
será porque la yerba no quiere crecer.
Si vuelves a mi,
será porque las aves no quieren volar.
Si vuelves a mi, habrá que hablar.
Si vuelves a mi, habrá que hacer
que los cimientos se construyan ya,
habrá que hacer que la razón nos deje de ordenar,
habrá que hacer que des un poco más,
habrá que hacer que la inmortalidad
se haga verdad en nuestra piel. (...)
(...)Si quieres volver, quiero saber.
Si quieres volver, vamos a ver
a que la tierra se puede besar,
vamos a ver a que el ayer se puede compartir,
vamos a ver que si no es, ya pronto lo será,
vamos a ver a que el cielo podremos abrir;
que ya no quiero llorar más.
(...) Si te vas de mi, ya llorarás.
Si te vas de mi, verás mi nombre
como un sueño entre la oscuridad,
verás las flores que en los campos se marchitarán,
verás que solas las esquirlas crecerán,
verás que pronto en tu pecho quedará
la inconsolable realidad.
miércoles, 26 de marzo de 2014
Osadía en Petrohué
Yo me acuerdo de F. Me habia regalado su armónica (habia un lago, y un volcán gigante) Y habiamos discutido siendo que nos acababamos de conocer (mis intuiciones se asoman de esa forma). Yo me acuerdo que F era bueno, pero yo era mala. Era tarde y todo el mundo estaba loco por estar loco. Pero F habia entendido mi vacío (no hablaremos de eso) y tocaba el djembé algo como así: tu tu tucutucutu tutut tucuc.
Mientras F tocaba el djembé yo me preguntaba si es que en ese estado me podría llegar a dar venrguenza mi inmoralidad, pero no, en ese momento mi moralidad era mucho más vergonzosa.
Mientras, F me habla de algo seccsual y yo me hago la loca. Uno se mete en problemas cuando desea los besitos de alguien más. (elcuerpitopitopito). Pero F era demasiado rico (Si le pregunto a 3 personas y me dicen que es rico, entonces es rico) Y yo estaba como esas niñas cartuchas que dicen:"Ay pucha es que no sé"
Pero resulta que siempre cuando se trata de inmoralidad el demonio se asoma y apareció C y nos trajo yerbita. F deja de tocar " tu tu tucutucutu tutut tucu" y recibe la yerbita y C se va como un angel caído del cielo (o demonio). De ahi no me acuerdo muy bien porque la yerbita estaba hardcore pero yo tenía presente que F era rico y era bueno y yo era todo menos cartucha. Y me acuerdo de unos besitos y de un lago y un volcán gigante.
Owari.
PD: Me acordé de F porque ayer tenía un mensaje en el que me decía cosas que no tenían que ver con djembé y yo me puse rojita.
domingo, 16 de marzo de 2014
Ya no sé ni que día es hoy
Yo no dejé que terminara el dia
sin crecer un poco
sin azotarme la cabeza intentando enmendar lo infinito
(infinito como yo no soy infinita)
Y tu sabes como mentimos los poetas
cuando creemos que todo se irá abajo
sin saber siquiera
Que dentro de nuestro poema
no hay techo ni suelo
(Ni tampoco donde sentarse)
Yo no dejé que terminara el dia
sin limitar lo corporeo
sin disgregar las hojas y los pedazos de ausencias
(que corrían por la casa como gatos furiosos)
Yo solo recuerdo a una sombra
que arranqué del piso
como un mapa
con los lugares donde cruzó mi llanto.
Owari
sin crecer un poco
sin azotarme la cabeza intentando enmendar lo infinito
(infinito como yo no soy infinita)
Y tu sabes como mentimos los poetas
cuando creemos que todo se irá abajo
sin saber siquiera
Que dentro de nuestro poema
no hay techo ni suelo
(Ni tampoco donde sentarse)
Yo no dejé que terminara el dia
sin limitar lo corporeo
sin disgregar las hojas y los pedazos de ausencias
(que corrían por la casa como gatos furiosos)
Yo solo recuerdo a una sombra
que arranqué del piso
como un mapa
con los lugares donde cruzó mi llanto.
Owari
jueves, 13 de marzo de 2014
Invierno envuelto en llamas
Ibamos a hablar de amor
de espasmos que contraen el vientre hasta desnudar el alma
de silabas que salen del cuerpo despeinando las sabanas
ibamos a hablar de ideas
que se mueven como peces y penetran los labios
que se incertan en los orbes de quienes sueñan despiertos
que se aplican en el papel a fuego lento
Ibamos a estrellarnos en los absurdos
a caer en fotogramas que perpetuan lo eterno
a sonreir en el espectro que la noche guarda
No estaba despierta cuando creí que hablaba de amor
yo soñaba que tu caerías en mis manos y me darías hojas que me hiciesen considerar lo inadmisible
Tal vez yo creía que miraba por la ventana en que te esperaba
en que deseaba escuchar tus pasos inquietos (odiseas menguantes)
en que recordaba el hueco en tu cuello
donde impartí roces y goces clandestinos
donde me bañé de tus labios y manos que hicieron del hambre un banquete feróz
donde tu cuerpo deseó al mío y nuestras lenguas hicieron caminos que llegaron al extasis
Tal vez yo creía que no me despertaría con ganas de reprochar al amor
y de leer a shakespeare un domingo por la mañana
intentando encontrar respuestas a preguntas intermitentes
Ay, que la vida no esperó nuestros llantos ni nuestras calmas
que nos trató como arena cuando hemos sido viento
que nos hizo borrar insomnios y hablar de amaneceres compartidos
Ay, que la risa nos curó los pasados, y los fotogramas malditos
Ay, de nosotros tan ingenuo
Ay de mi
Ay de mi
Owari.
Lo irremediable
De karmas y azotes yo aprendí a vestirme
Pero de esas cosas uno no se perdona
(Perdonar la carne con juicio no es facil)
No es que no pueda vivir encima de la memoria hostil
Yo quiero vivir
Y aqui tenemos acuerdos, epitafios mal escritos
que nos valoran los pasos (algo esencial en los oficios de espera)
Aqui tenemos túneles com historias que vale la pena escuchar
Pero estamos solos
y tenemos miedo
Owari
No queda más
Ines
Tú de los amaneceres con sabor a noche
considerando
frutos del cuerpo
ajeno
miradas que no saben de ver
Sos
más que una mascara
que en los días despierta
Furiosa
de manos y cantos
horrorizados
Lamentos del alma
tibia
de lagrimas que fueron robadas
Estamos siendo atravesados
por las bestias del delirio
No queda más
Tú de los amaneceres con sabor a noche
considerando
frutos del cuerpo
ajeno
miradas que no saben de ver
Sos
más que una mascara
que en los días despierta
Furiosa
de manos y cantos
horrorizados
Lamentos del alma
tibia
de lagrimas que fueron robadas
Estamos siendo atravesados
por las bestias del delirio
No queda más
Suscribirse a:
Entradas (Atom)