No me escribas canciones si no te vas a quedar a hacerlas instante.
No te atrevas a crear tormentas de silencios que no son tuyos, que no te caben en el pecho, en los labios, en la razón.
Yo se que me quedé con tus poemas, pero me asomo a la dicha del desorden,
de las malas decisiones
y me arrepiento, y no miento,
del des-orden yo vengo y ahí fue donde te amé
No me digas que está bien el discurso de cuentos con historias que no eran tuyas.
No me mientas sonriéndole al espacio que existe entre nuestras dudas,
( nuestras manos queriendo inducir el roce)
No me contagies la enfermedad del silencio, de la lógica elocuente.
Porque yo sé que tú sabes mi amor, que las mascaras de insomnios nos pesaban en la mochila,
que perdimos los mismos trenes y nos mojamos con la misma maldita lluvia de junio,
que no parecía agua,
que no parecía pena,
parecía el fin de un instante que había sido eterno,
y nosotros nunca habíamos hablado de eternidad.
No me jodas, cariño con la Inmadurez de lo sensato
Que yo me he sentado a esperar oir tus cantos
Y lo sé, jamás pagué las mismas promesas del arte
Pero yo te escribí
Y de esas tumbas uno no se levanta.
Owari
Lo que pasa es que tu creías que las palabras se las llevaba el viento, y yo sentía como me quemaban el alma.
sábado, 20 de junio de 2015
domingo, 29 de marzo de 2015
Rojo
No quería que vieras mi rostro como una interrogante
como un par de puntos suspensivos
Como el punto en la i que lleva tu nombre
Esto se salió de control cuando decidí que sería aceptable
Regalarte un par de letras mientras cocinaba ideas que me llevarían al fracaso
A tu mar de ojos profundos
A tus labios resbalándose en mi boca
A la idea de morir después de no querer lanzarme al mar contigo en un estado de histeria atroz
No quería que me vieras desnudar ideas macabras
Sacrificar los encantos de la duda
Soñar tus ausencias tan llenas de ti
No pretendía sumergirme en tus brazos deseando imposibles con sabor a triunfo
Y vaya que triunfos!
Y Yo me reí de haberme negado
De mis labios En tus labios [Diciendo que (no)]
Me reí de las desventuras de tu cuerpo haciendo milagros
Y supe tal vez ahí
en tu risa
en mi risa
Que sí quería
Y que sí
El mundo había vuelto a amanecer
Owari. (Volvimos)
como un par de puntos suspensivos
Como el punto en la i que lleva tu nombre
Esto se salió de control cuando decidí que sería aceptable
Regalarte un par de letras mientras cocinaba ideas que me llevarían al fracaso
A tu mar de ojos profundos
A tus labios resbalándose en mi boca
A la idea de morir después de no querer lanzarme al mar contigo en un estado de histeria atroz
No quería que me vieras desnudar ideas macabras
Sacrificar los encantos de la duda
Soñar tus ausencias tan llenas de ti
No pretendía sumergirme en tus brazos deseando imposibles con sabor a triunfo
Y vaya que triunfos!
Y Yo me reí de haberme negado
De mis labios En tus labios [Diciendo que (no)]
Me reí de las desventuras de tu cuerpo haciendo milagros
Y supe tal vez ahí
en tu risa
en mi risa
Que sí quería
Y que sí
El mundo había vuelto a amanecer
Owari. (Volvimos)
domingo, 19 de octubre de 2014
Embrollos del desconcierto temporal
No habíamos hecho referencia a la temporalidad
Pero estábamos ahí, haciendo como que las cosas podían mantenerse a través del espectro sombrío y a veces cálido del espacio.
Juro que pude imaginar la sonrisa de R cuando mis palabras volaron densas a él.
"¿Esto está sucediendo?"
Quise reírme y a la vez contemplar con valor la voluntad extinguida de nuestros pasos (que ahora juntos de nuevo parecían una falacia de buen gusto)
"No seas tan cruel conmigo, yo también voy a hacer como que tu me estás respondiendo"
R sí se había reído y no habíamos descubierto que el dolor irrepetible de los recuerdos también es una forma de reivindicar los logros (y los no tan logros)
Y al azar de las palabras, aquellas memorias parecían historias que valía la pena contar
"Aquella vez recuerdo que me abrazaste y yo te dije que no pasaba nada... No comprendía como funcionaba el mundo con las mujeres, era muy weón.... Pero todo salió bien."
Mis pensamientos se ablandaron como si hubiese estado amasando esencias que se habían conjugado
"Tal vez yo te estaba seduciendo" reí
"Es lo más probable, pero no lo comprendí, después de 4 años años vengo a ver esa luz"
Elogios profundos a la inutilidad ¿O no R?.
(Volver a escribir con la guardia baja, te doy esa)
Owari.
Pero estábamos ahí, haciendo como que las cosas podían mantenerse a través del espectro sombrío y a veces cálido del espacio.
Juro que pude imaginar la sonrisa de R cuando mis palabras volaron densas a él.
"¿Esto está sucediendo?"
Quise reírme y a la vez contemplar con valor la voluntad extinguida de nuestros pasos (que ahora juntos de nuevo parecían una falacia de buen gusto)
"No seas tan cruel conmigo, yo también voy a hacer como que tu me estás respondiendo"
R sí se había reído y no habíamos descubierto que el dolor irrepetible de los recuerdos también es una forma de reivindicar los logros (y los no tan logros)
Y al azar de las palabras, aquellas memorias parecían historias que valía la pena contar
"Aquella vez recuerdo que me abrazaste y yo te dije que no pasaba nada... No comprendía como funcionaba el mundo con las mujeres, era muy weón.... Pero todo salió bien."
Mis pensamientos se ablandaron como si hubiese estado amasando esencias que se habían conjugado
"Tal vez yo te estaba seduciendo" reí
"Es lo más probable, pero no lo comprendí, después de 4 años años vengo a ver esa luz"
Elogios profundos a la inutilidad ¿O no R?.
(Volver a escribir con la guardia baja, te doy esa)
Owari.
miércoles, 8 de octubre de 2014
Desdicha propensa al equilibro
¿Acaso debatir con el silencio no es acompasar las respuestas del alma?
Y es que las semifusas y las miradas no están de mi lado (yo no debería estar retomando los delirios)
Pero necesito que sepas que voy a odiarme por esto (espero soñar si, la osadía de esta luz intermitente)
Es como si vivieses en el Reino de lo aleatorio, cómo un tírano que se mueve entre tiempos remotos (mis tiempo remotos)
Debatamos de culpas que veamos nuestras.
Que yo no voy a volver. (es como si creyeras que la única forma de hacer esto idílico es ponerme a mi en el papel de acción)
Tu también te puedes mover
Y hacer como que aun tienes razones para abrir un par de puertas.
D me inculcó que no solo debemos elegir nuestros bandos, sino también, las guerras que se quiere (y está dispuesto) a pelear.
Owari.
domingo, 15 de junio de 2014
sábado, 14 de junio de 2014
Sin voz
Por la mierda
No nacimos para merecernos esto
Y yo lo sé, lo se mientras lloro, lo se mientras me baño, lo se mientras me baleo la cabeza intentando no odiar cada partícula de este presente absurdo,
Jodido, alimentado por el peso de no-sé-que-mierda, pero es un peso, porque no hay otra explicación a estas ganas de querer estar en el suelo
y de que el suelo se vuelva un hoyo,
y de que en ese hoyo esté todo,
menos la poesía.
Owari
No nacimos para merecernos esto
Y yo lo sé, lo se mientras lloro, lo se mientras me baño, lo se mientras me baleo la cabeza intentando no odiar cada partícula de este presente absurdo,
Jodido, alimentado por el peso de no-sé-que-mierda, pero es un peso, porque no hay otra explicación a estas ganas de querer estar en el suelo
y de que el suelo se vuelva un hoyo,
y de que en ese hoyo esté todo,
menos la poesía.
Owari
domingo, 6 de abril de 2014
Papel picado
Hay un hueco en mi corazón para aquellos que el equilibro no les importa si se están balanceando con gusto
Para la paradoja de querer tener memoria y no saber muy bien que hacer con ella (no hablemos de justicia, hablemos de amor)
Hay uno también para aquellos que hicieron de mis desventuras una suerte de gratitud cósmica
Para los que me sostuvieron con las manos lo construido (y lo destruido)
Hay un hueco en mi corazón para los que el diccionario les ajustició los poemas y les hizo patear a Borges al estante de los castigados.
Para los que hicieron de mi útero un jardín de flores nuevas
Hay un hueco también a los propensos al equilibro
a los que cuestionan al laberinto (sin saber salir de él)
A Whistler que se limitó a decir "Art Happens" (el arte sucede) lo cual equivale a admitir que el hecho estético es, por esencia, inexplicable.
Hay un hueco en mi corazón para esas piernas que se enredaron con las mías y me invitaron a un desvelo de risas en el fuego de los extraviados.
Y contrario a lo que se cree, uno si puede vivir con esto. Porque nosotros los ajusticiados somos como papel picado. Los huecos nos dan forma.
Owari.
Para la paradoja de querer tener memoria y no saber muy bien que hacer con ella (no hablemos de justicia, hablemos de amor)
Hay uno también para aquellos que hicieron de mis desventuras una suerte de gratitud cósmica
Para los que me sostuvieron con las manos lo construido (y lo destruido)
Hay un hueco en mi corazón para los que el diccionario les ajustició los poemas y les hizo patear a Borges al estante de los castigados.
Para los que hicieron de mi útero un jardín de flores nuevas
Hay un hueco también a los propensos al equilibro
a los que cuestionan al laberinto (sin saber salir de él)
A Whistler que se limitó a decir "Art Happens" (el arte sucede) lo cual equivale a admitir que el hecho estético es, por esencia, inexplicable.
Hay un hueco en mi corazón para esas piernas que se enredaron con las mías y me invitaron a un desvelo de risas en el fuego de los extraviados.
Y contrario a lo que se cree, uno si puede vivir con esto. Porque nosotros los ajusticiados somos como papel picado. Los huecos nos dan forma.
Owari.
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